miércoles, 28 de noviembre de 2007
Noches mágicas de radio (Robert Altman, EEUU, 2006) es literalmente la última película de Altman. De bajísimo presupuesto, obra menor en su carrera, insólita como casi siempre, merece algunas consideraciones. En cuanto a producción, su filmografía puede pasar de una especie de minimalismo intimista a la producción más ostentosa; del cine sobre la guerra a los dramas urbanos y de la fábula moderna al más banal encargo. Pero casi siempre se mantienen la mirada crítica a la sociedad norteamericana, el sentido del humor, la construcción coral y un elenco impecable. A Prairie Home Companion –título más digno que Noches mágicas de radio- muestra la última retransmisión de un anticuado programa radial en Minnesota que realmente existió durante varias décadas. No es más que eso. La recreación del último show. Prácticamente sin exteriores, filmado entre un escenario y su tramoya, con actores admirables que pasan casi toda la película cantando música country o jingles publicitarios y sin alardes tecnológicos, habla de la decadencia de las artes y los medios de comunicación, se permite cursilerías televisivas y lamenta la pérdida de la memoria. Hacer homenajes post mortem es una ridiculez. Altman casi merece ese desliz. (Ricardo Azuaga)
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